domingo, 25 de septiembre de 2016

La práctica, influencia y actualiad del anarquismo

Reflexión acerca de los medios innegociables para el anarquismo, y que tienen que ver en todo con la sociedad que desea construir, así como su permanente actualidad como movimiento.

Uno de los valores más firmes de lo movimientos anarquistas en la actualidad, algo que puede entenderse como un principio básico, es lo que Tomás Ibáñez denomina "lo prefigurativo", es decir, no sacrificar los valores que se se defienden en el presente a unas promesas realizadas para el futuro. Dicho de otra manera, para construir la sociedad anarquista, sus valores deben estar presentes en cada paso que se da para construirla. De esa manera, se desconfía de todo discurso que se base en promesas de futuro, del mismo modo que se rechaza cualquier acción únicamente orientada para llegar a ese hipotético futuro sin tener en cuenta el presente. Así, la práctica anarquista es eminentemente ética, ya que se trata de buscar siempre la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace; se busca reducir la distancia todo lo posible entre lo que se desea ser y lo que se es en el presente, ello con todas las trabas que produce una sociedad jerárquica y alienada.

lunes, 19 de septiembre de 2016

La representación anarquista en el cine

No nos cansamos de repetir, con pertinaz y legítima insistencia, que el desprestigio de las ideas anarquistas resulta inacabable. Así, es necesario indagar en lo que el medio de comunicación de masas por excelencia, el cine, ha representado sobre el anarquismo.

Precisamente, en este siglo largo que llevamos de representaciones cinematográficas el mundo "civilizado" se ha visto tan condicionado por la tecnología audiovisual, que parecerá mentira para muchos que, hace no tanto, una corriente socialista con una visión amplia de la libertad consideraba factible la emancipación de la clase trabajadora. Hoy, que las ideas anarquistas deben ser continuamente revisadas para actuar eficientemente sobre las nuevas sociedades, aunque nunca rompiendo radicalmente con un pasado del que se puede aprender, habría que clarificar lo que retiene el imaginario colectivo sobre unas ideas que son eminentemente emancipadoras a nivel individual y, especialmente no lo olvidemos, colectivo. A poco que nos despistemos, el delirio posmoderno nos conduce a replegarnos dogmáticamente en la exégesis de los padres fundadores de las ideas o a buscar refugio en peculiares corrientes supuestamente anarquistas (o postanarquistas) igualmente desapegadas de la realidad. Todo ello tiene un reflejo en la representación audiovisual, con más calado que la literaria, en una sociedad posmoderna que busca fundamentalmente la rápida digestión (y, desgraciadamente, el no menos raudo olvido). Para bien y para mal, es necesario asumir la situación en que nos encontramos bien entrado el siglo XXI. Si de verdad queremos crear una visión compleja sobre la historia, hay que que indagar en el pasado y hacerle las preguntas pertinentes para enriquecer el presente.

jueves, 15 de septiembre de 2016

La negación de toda necesidad histórica

Resulta curioso que los anarquistas, o al menos gran parte de ellos, a pesar de su repulsa a toda dominación, hayan analizado que la llamada "voluntad de poder" es uno de los estímulos más fuertes en el desenvolvimiento de la sociedad humana. A pesar de su importancia, y de ser de alguna manera la esencia del socialismo, se critica la rígida visión de Marx, según la cual todo acontecimiento político y social es únicamente el resultado de las condiciones económicas.

Ya autores anteriores al autor de El capital señalaron la importancia de ello, pero es necesario analizar otras razones para explicar los fenómenos sociales. En ese sentido (y en un muchos otros), Rudolf Rocker es de una actualidad innegable, al negar esa visión necesaria y absoluta de la historia. No es casualidad que Marx sea un discípulo de Hegel, el creador del Absoluto, de la necesidad histórica y descubridor de las "auténticas" leyes sociales. A su vez, los discípulos de Marx convirtieron su visión en poco menos que una nueva religión, de índole científica, pero religión al fin y al cabo al estar plagada de dogmas y ser aceptados de forma más bien acrítica. No es posible equiparar, con pertinaz cientifismo, los fenómenos sociales a los fenómenos físicos. Las leyes de causalidad gobiernan la naturaleza y los hechos estrictos la caracterizan. Por su parte, la existencia humana está determinada también por esas leyes, y aunque es posible canalizar esas fuerzas naturales hasta cierto punto, nunca será posible suprimirlas.

domingo, 11 de septiembre de 2016

El sabio anarquista Élisée Reclus

Élisée Reclus era un hombre que mostraba, ya desde muy joven, unas dotes notables para la investigación científica. De hecho, posee una merecida fama como ilustre geógrafo, aunque su labor en ese aspecto resulta indisociable de su deseo indomable por la libertad y la justicia.

Fue compañero de andanzas, junto a su hermano Elie, de Bakunin y junto a Jean Grave fundará la publicación Le Rèvoltè, que más tarde recibiría el nombre de Temps nouveaux. Compartió con otro gran pensador, Kropotkin, amistad y profundidad de ideas. Su carácter era tranquilo y su actitud muy generosa, opositor de acciones violentas meramente provocadoras, aunque un firme partidario de la lucha y el compromiso con unos ideales de fraternidad universal. Hay que decir que la bondad y tolerancia de este hombre eran tan nítidas, que más de una vez puso de los nervios al propio Grave debido a sus continuos análisis moralizantes.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

La necesaria concepción autogestionaria

Parece ser que el término autogestión es de uso, relativamente, reciente. A pesar de ello, y como han manifestado ya muchos autores, el fenómeno autogestionario se ha dado, aunque solo fuera de forma embrionaria, en lejanos estadios históricos. Puede decirse que la autogestión es una toma de conciencia del ser humano, a nivel individual y colectivo, a través del espacio y del tiempo. Como afirma Heleno Saña, no es posible reducir el fenómeno autogestionario al doctrinarismo del siglo XIX (socialista y comunista), ya que con ello se le reduce a un epifenómeno y se le desprende de sus raíces históricas y teóricas, más profundas y permanentes.

No es posible negar el carácter social del hombre, lo mismo que hay que aceptar su individualidad, la voluntad y conciencia propias de cada ser humano. En una fase inicial, el hombre se ve condicionado por la necesidad de la comunidad, es posible que predomine en un primer instante la conciencia colectiva sobre la subjetiva. Hasta determinado momento histórico, como se esforzó en demostrar Erich Fromm, el hombre no posee el afán de autonomía individual, su felicidad dependía de su lugar en la familia y en la sociedad. Si Rudolf Rocker consideraba el anarquismo como la gran síntesis entre socialismo y liberalismo, Saña considera algo similar, la autogestión sería algo consustancial a las ideas libertarias, en cualquier campo de la actividad humana (Sindicalismo y autogestión, 1977). Tal y como lo expresa este autor, la concepción autogestionaria es la síntesis de dos grandes principios, históricos y antropológicos: el comunitario-socialista y el liberal-democrático.

domingo, 4 de septiembre de 2016

Léo Ferré, música, poesía y anarquía

El pasado julio se cumplió el centenario del nacimiento del cantautor Léo Ferré, uno de los grandes de la canción francesa. Considerado el cantante más prolífico en lengua francófona, la obra de Ferré, junto a sus diversas facetas, no tiene parangón, ni siquiera comparada con la de otros dos grandes de la chanson como Georges Brassens o Jacques Brel.

Léo Ferré compuso más de 40 álbumes originales durante un periodo de casi medio siglo. También escribió la novela, de tintes autobiográficos "Benôit Misère". Su bibliografía incluye ensayos, críticas y monólogos. Tal vez, el origen de su faceta rebelde se remonta a su estancia en el colegio cristiano de Saint-Charles en la localidad italiana de Bordighera; la sordidez y el egoísmo que le rodearon en aquel lugar le empujaron con seguridad a desarrollar un pensamiento crítico y a cuestionar la autoridad. Aunque estudió leyes, Filosofía y Ciencias Políticas, en el París de los años 30, lo que verdad le apasionó, afortunadamente para la historia, sería la música y la poesía. Una de las grandes de la canción que le ayudó en sus inicios fue Edith Piaf, algo por lo que Ferré siempre se mostró agradecido. Otros grandes intérpretes acabarían posteriormente entonando sus grandes temas: Henri Salvador, Juliette Greco, Yves Montand…

miércoles, 31 de agosto de 2016

Libertad y nexos sociales en el anarquismo

Insistimos, desde el anarquismo, en la solidaridad como nexo social, lo que implica el ejercicio de ser libre en cada individuo y la posibilidad de que esa convivencia se produzca en paz.

Kant afirmó, ante la cuestión de si nuestros actos espontáneos y libres acaban con la destrucción de la sociedad,  que el nexo social forma parte de nuestra naturaleza. De esta manera, según el filósofo alemán, el hombre avanza moralmente mediante el uso de su razón, por lo que existiría una especie de determinismo positivo hacia el perfeccionamiento. Hay que insistir en la fe de Kant en el progreso; no se habría producido un paso brusco del estado de la naturaleza al estado civil, son necesarios unos cuantos pasos previos antes de la aparición de la moralidad.